Reivindicando las plantaciones forestales (III)

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Prosiguiendo con esta idea de destacar hechos que considero relevantes relacionados con las plantaciones forestales, quisiera apuntar tres informaciones que me han llamado la atención en las últimas semanas. Así, en primer lugar, voy a referirme a un artículo científico que se ha publicado recientemente en Forest Policy and Economics, y en el que he tenido la fortuna de participar. Se trata de un estudio liderado por el Prof. Cubbage (North Caroline State University) y donde hemos colaborado investigadores procedentes de 16 países. El objetivo era comparar la rentabilidad de las inversiones en 22 países distintos y que cubría 54 especies y/o manejos distintos. Para el caso de España se ha seleccionado el eucalipto y el chopo y, siguiendo la metodología propuesta para poder homogeneizar los resultados, se ha obtenido una rentabilidad muy pareja en términos de TIR (9,9-9,6%). Dejando a un lado una comparativa entre países, que pudiera ser estéril en muchos casos, y teniendo presente que no se han incluido productos o servicios distintos de la madera, el interés de este tipo de trabajos radica, a mi juicio, en visibilizar la importancia que poseen las plantaciones forestales a nivel mundial, por mucho que se intente ocultar este hecho en ciertas instancias oficiales españolas.

 

 

 

Por otro lado, también quisiera destacar otro trabajo muy reciente, liderado por el Prof. Knoke (Technical University of Munich) publicado en Global Change Biology, sobre las consecuencias que se pueden observar en cuanto a la deforestación de una zona tropical en Ecuador con masas forestales nativas si se consideran múltiples servicios ecosistémicos a largo plazo. Lo he traído a colación en esta entrada, no por el objetivo principal de esta investigación, sino por un resultado que han observado estos investigadores. En concreto, en sus simulaciones a 55 años muestran cómo la riqueza de especies (biodiversidad) en una plantación con una especie exótica (Pinus patula) es como ocho veces superior a la existente en una plantación con una especie nativa (Alnus acuminata). Con independencia que estos resultados pudieran reflejar alguna situación inicial que pudiera sesgar los mismos, la contundencia de estos permite, al menos, no concluir que una plantación con especies exóticas es siempre perjudicial si se analiza en términos de biodiversidad.  

 

Finalmente, me ha llamado poderosamente la atención una noticia relacionada con las plantaciones forestales en Portugal: el gobierno quiere pagar (hasta 150€/ha y año) por la captura de carbono que realicen ciertas especies durante los primeros 20 años de vida de estas. El propio gobierno reconoce que los sistemas forestales son sumideros de carbono que el país necesita para ser neutro en carbono, y que por ello debe compensar a los agentes privados (propietarios) por ese bien público que están generando (captura de carbono). Si alguien se pregunta cuál es el espectro político de los que gobiernan en Portugal y en España igual puede NO entender la actitud del gobierno español hacia las plantaciones forestales.